31.12.11

Diciembre


Diciembre, duele más.

Diciembre no se va como todos los meses. Se le tiene que añadir un poco más. Así que sumémosle un año a todo esto. No creo que sea momento para reconocer los fallos ni para embobarse pensando en aquellos sueños que no se cumplieron.Hoy, tampoco  En diciembre hay que envolver de nuevo todos los caprichos y dejarlos debajo del árbol para que otra enamoradiza  juegue con ellos. Se tienen  que esconder de nuevo todas las piezas del puzzle para volver a perderse y gastar todos los colores pintando nuevos finales como si no hubieras visto miles de veces la película.Diciembre es nostalgia y recuerdos. Es un fin pero fue bonito mientras duró…

Hoy,  podremos vivir de nuevo el sol de enero y la lluvia de agosto

29.12.11

Tus colores preferidos

Blanco y negro. 

Ni blanco ni negro. Diferentes tonalidades. Todo a medias, en un gris niebla. Leí un día que había como 256 tonalidades de gris. Imagínate si nos ponemos a hablar de colores.

Y tú, ¿Cómo me pintas? ¿ Me utilizas en azul, en rosa, en naranja o quizás en lila...? ¿Cómo sueno en tus melodías?





Ya sabes, tengo tus colores preferidos.

28.12.11

Se hacía tarde


Vamos, puedes creerte uno. Mira donde estoy. En el fondo, puedes coger ese texto que escribí pensando en ti y sentirte importante, ya no voy a ser tan personal.  Es trabajo mío eso de atribuir culpas. Tanto mía como tuya.  incapaz de pararme los pies y  yo haberme encariñado.  Agradeceré todas las llamadas que no cogiste evitando que me salvaras y tropezara desde aún más alto. Hoy, opino que de tu droga ya me quito. Que le jodan con lo establecido, quédate con el rebaño y sonriamos por dentro cada vez que nos veamos. No seremos zombis con el mundo a conjunto. No quiero subir rápido en el ranking de idiotas. Hoy me importa si me rompo. 

¿Es una lástima verdad? Era bonito lo que escribía.

Puede que nunca me entiendas, que tu caos  termina cuando empieza mi empatía. Mi salvación será tu distancia.




27.12.11

Filtros



Crecemos, y con ello, nuestra capacidad de mentir. Somos políticamente correctos, tan cometidos, sujetos y adaptados a nuestro medio. Utilizamos la cortesía y la corrección con aberración. Tan matizados. Nos falta ese punto de coraje, de nervio, de valentía o  llámalo locura. No le decimos a nuestra mejor amiga lo hijo de puta que es ese tio que se está tirando, somos incapaces de mandar a la mierda a nuestro jefe y a sus chistecitos que sin gracia. No le comentamos a nuestro padre que está envejeciendo y que ya no es tan joven como él cree, y obviamos todas las guarrerías que le diríamos a ese vecino del 4º que está casadísimo y con hijos. No utilizamos "palabras tabús" para no herir al banquero cuando nos comenta las comisiones de tu nueva cuenta. Nos callamos como muertos ante el desprecio de ese profesor que lo consiguió todo a base de talonario y que trata a sus alumnos como desechos humanos. Incapaz de decirle a ese chico lo que le echamos de menos por nuestro miedo a encariñarnos y pasarlo mal.

Si dijeras siempre la verdad, la mayoría estaríamos sin hablarnos con nuestras familias, en la cárcel, desahuciados o enamoradísimos- no sé cual es peor-. Pero créeme, si lo hicieras, serías el hombre más libre de la tierra. Sin posos de odio ni contenciones de amor a tus espaldas. Imagínate el lastre que te quitarías de encima, las ojeras que te evitarías y las resacas que tu cuerpo no hubiera soportado.

Ayer, cuando te vi, si te hubiera dicho todo lo que pensaba, me hubiera ganado una ostia, pero créeme que estaría "yo y mi ostia" muy felizmente. 

No os contengáis



26.12.11

Comunismo y demás pajas mentales

Llego un momento en aquella comida familiar del temido debate político. Muy a pesar el decadente discurso era el mismo siempre: izquierda, derecha, la ley del suelo, los rescates económicos a Grecia, o quizás el reciente gobierno. Cada vez más, yo esperaba alejada del agobio que me producen los debates irracionales.

Atrincherada como estaba, mi abuela se me acerco y me pregunto a quién vote la última vez. Con descontrol, y esperando que no esperara otra respuesta, le dije que voté al partido comunista. Ella sonrió, toco la fragilidad de mi ánimo y comenzó a negar con la cabeza.  Me argumentó que yo era de las mayores y mejores capitalistas. Iba a reprocharle pero callé tragándome las ganas de una discusión propiciada. 

Quizás y justo en ese momento vi que algo fallaba en mis pajas mentales. Entre los postulados del comunismo está el repartir equitativamente los bienes más preciados: materias primas, medicamentos, alimentos, propiedad privada... y el amor? Para mi es uno de los bienes más preciados. Supongo que el AMOR (así en mayúsculas) para considerarse como tal debería compartirse, y no limitarlo a un "ella y él". Cuantos más mejor, no?. La monogamia implicaría ser seres egoístas, irracionales, con esos ataques de celos incontrolables .Acarrearía tener siempre un plan B al que recurrir, y en definitiva, no entregarse por completo nunca a nadie . Y con ello,eliminaría la sensación de no tenerte, teniéndote siempre.

En este punto comprendí que algo fallaba en lo "nuestro", y de paso en lo de la propiedad privada.Supongo que el comunismo sólo me sirve en un plano sexual. Aspiro a capitalizar sentimientos a gran escala.

Mientras tanto, démonos besos libres de impuestos.

25.12.11

Él



Y luego a pesar de todos, siempre me quedaba él.

Quizás no me guste la navidad por la familia, ni por los regalos. Hoy era uno de mis momentos de aeropuerto. Tan fugaces y preciosos que cualquiera mataría por ellos.

Sé que ya no te necesito, pero créeme que te quiero como siempre.

Anda, dile a tu ausencia que me ponga otro ron.

24.12.11

Incoherencias y otros demonios

Manuel y Ángel.

Jamás podrías olvidar esos nombres
.
Ángel tenía todo lo que a Manuel le sobraba. Ángel me cuidaba, me quería. Soportaba mis locuras y mis momentos de desenfreno. Se interesaba por mis estudios, por saber más allá de mi vida y más allá del límite de mi cama. Ángel se había fijado precisamente en mí desde el primer momento y no iba a ser yo quién impidiera el juego. Además era mono, y caballeroso... Sin contradicciones, sin discusiones, y con total neutralidad. Era el yerno perfecto al que presentarle a mi querido padre, pero quizás no el amante ideal... pero... Qué más podía querer yo en aquél momento? Toda una joya de la cual no me convenía deshacerme.

Hubo días que pensé que era problema mío. El contrario es era Manuel. Mi particular tara, mi defecto de fábrica. Esa mancha que intentaba maquillar cada mañana al despertar pero que se resistía a irse. Egoísta y consentido -sobre todo por mi-. Sabía que me tenía debajo, tanto en sus pies, como en la cama. Era todos mis vicios y mis deseos concentrados en un cuerpo. Me atrapaba tenerlo. Sentir que era para mí, en exclusiva. Las llamadas de buenos días y los te "echo de menos". Pero, nunca lo había hecho, y no lo iba a hacer. Sólo volvía en sus particulares "mañanas". Sus guerras convertían en penumbra mis paces. Quería pasárselo genial y yo estaba hecha a su medida, su mejor pasatiempo.


Y entendí que tanto de
bien me hacía Ángel como de mal Manuel.
Pero los necesitaba por igual, las dosis de infierno y de cielo.

22.12.11

Fidelidad a tus instintos


Y lo más cerca que voy a estar de pasar por altar, va a ser esta cama de matrimonio que tengo.




Me excita el contrasentido, lo excesivo y lo extremo. Me pierde el amor y el vicio. Tenemos unas horas para conocernos y enseñarles lo que valemos. Tú, búscame cuando el miedo venzas. Empezaremos a exhalarnos y inhalarnos en el cobijo de la noche. Voy a llenar toda tu ropa, tu coche, tu habitación, y tus sueños más íntimos con mi olor. ¿Lo notas? Fumar, sin volar, eso va a ser lo nuestro. Líame y colócate de mi. Comprime mi pelo entre tus dedos como si fuera el mejor tabaco. Coge el papel y comienza a lamerme. ¿Notas como entra por tus pulmones el placer de la situación? Hoy no será lo único que tengas dentro me susurraste. Te daré alas olvidándote de todas tus noches pesimistas. Diremos felación sin confundir con relación. Me preocuparé de lo que te provoca y no de lo que sientes. Bucle mental y espiral corporal. Te juro que ya pensaremos en el mañana, mañana.

Ahora mismo, me da igual. Si lo que crees que te voy a hacer es fallar o follar.