-¿Hace frío, verdad?
-Sí, desde luego. Y toda la semana va a seguir así.
-Si, eso ha dicho el hombre del tiempo.
-Bueno, es lo que toca en esta época del año.
Los miro. Llevan 30 años juntos. Este tipo de uniones en las que el tiempo no es medida de la intensidad. Su mayor adrenalina es un cambio en la parrilla televisiva o el nuevo chismorreo en el barrio. Les sobran metros cuadrados para su hogar. Decidieron garantizarse amor eterno. Lo llaman compromiso y una póliza es muy parecida. Fijándote en la letra pequeñita están definidas las condiciones. Recuerdos de otros polvos reposan en la repisa de la cocina. Padecen de artritis los corazones al abrigo de la rutina. La aventura ya hace tiempo que no busca fuera lo que no encuentra dentro.
Pero no os preocupéis... el señor tiempo y la señora formalidad pondrán parches a todo esto.