24.2.12

Desintoxicarme


Elegir temas como éste.
 A todo volumen.
Dejar la mente en blanco.
Esperar a que los días pasen.

En resumen, desintoxicarme.


14.2.12

Amor ante la administración

-¿Quieres casarte conmigo?
-Claro que sí, mi vida




Y así, podremos dar fe de nuestro amor ante el juzgado. Acudiremos ante un traje y corbata e intentaremos cobrarnos esta deuda del corazón. Este desconocido ante sus atentos diplomas y sobre su maciza mesa de roble dará fe y corroborará con su firma cuanto nos queremos. Y previo pago de minuta ya seremos marido y mujer. Ya por fin, estaremos hechos el uno al otro a la vista de los ojos de la administración competente. Un beso ante la burocracia y bonita luna de miel.
 
Y sí, el amor no se resuelve como se esperaba, será que no éramos los legitimados. Haremos suspensión de relación y procederemos a enajenar los recuerdos y bienes que conservábamos. Quizá nos interese una indemnización por daños y perjuicios ante un amor caduco.

10.2.12

Esnifar

Tengo el corazón hecho polvo.
Ahora sí, ya te lo puedes esnifar.




9.2.12

Ahora, o nunca.

Te perdiste en...

La frase que no te atreviste a pronunciar.
Los posos de café que no quisiste interpretar.
Las noches de sudor en otros cuerpos que no eran el suyo.
Las veces que te intentaste perder por no encontrarla.
La cantidad de ácido utilizado por oxidar todo lo que sentías.
Los números marcados sin pulsar el botón verde de llamar.
Los cosidos que le hacías a los rotos de sus medias.
Los pies que te cortaste por no correr tras de ella.
Los compromisos que te inventaste por no engancharte a su presencia.
Las entrelíneas que escribía y tú simplemente ignorabas.
 




Y la vuelves a ver.
Agarrado a otro que no eres tú.
Haciendo las mismas tonterías y carantoñas.


3.2.12

-Disculpa... ¿Podrías bajar el volumen de la música?

-Señorita, tengo la radio apagada. Lo que suena es la lluvia...

-Pues apágala.



2.2.12

30 años








-¿Hace frío, verdad?

-Sí, desde luego. Y toda la semana va a seguir así.

-Si, eso ha dicho el hombre del tiempo.

-Bueno, es lo que toca en esta época del año.

Los miro. Llevan 30 años juntos. Este tipo de uniones en las que el tiempo no es medida de la intensidad. Su mayor adrenalina es un cambio en la parrilla televisiva o el nuevo chismorreo en el barrio. Les sobran metros cuadrados para su hogar. Decidieron garantizarse amor eterno. Lo llaman compromiso y una póliza es muy parecida. Fijándote en la letra pequeñita están definidas las condiciones. Recuerdos de otros polvos reposan en la repisa de la cocina. Padecen de artritis los corazones al abrigo de la rutina. La aventura ya hace tiempo que no busca fuera lo que no encuentra dentro.

Pero no os preocupéis... el señor tiempo y la señora formalidad pondrán parches a todo esto.