Tu silencio duele tanto como la coca en proyecto hombre.
A ti te lo di todo, mi tranquilidad, la vitalidad que nunca
pensé que tendría, las ganas de darte inmensurable cariño. Te di mis sonrisas
más reales, pero son demasiado puras y no te valen. Supongo que las querías más
cortadas. A ti, que te escribí, lo que otros sueñan durante años. Un día sabrás
cuanto luche contra mis miedos. Las nubes negras, la redención de mis vicios,
las vistas hacia el mejor mundo, las caricias que no enfrían la piel. El amor
no entiende de egoísmo, y tú siempre me has querido con autocensura.
A ti, te he gozado en un sólo polvo, más que los que he echado
con otros. Y aunque me parta la boca llamándote cariño, porque te ganas a pulso
que te llame cabrón. Perdona por haber sido tan buena, si hubiera sido más
picara y fría, estarías aquí. Pero prefiero tenerte lejos contando cuanto
te quiero que cerca intentando darte celos.
No te cambie por ningún aspirante... pero nada fue bastante para
tenerte ahí delante.
Tanto te di, ya no
me arrepiento, pues aún queda, lo que da el tiempo.