25.5.12

Estudiar y sus divagaciones





No, no mires. O mira, pero no sientas. O siente, pero no sucumbas. No. Mejor no mires. No mires ni digas nada, que te conozco. Concéntrate en el estudio.  Estudia. Cíñete a leer. Y evita mirarlo. Utiliza el boli que te da suerte. Coge la hoja y empieza a escribir el artículo. 

Venga va. Pero sólo un momentito. Un ultimo vistazo y ya.  Mirada limpia sin ningún pensamiento. Y su mirada, menudo desafío que ofrece. Sus labios, joder, que se los está mordiendo. Y que postura, como ponga esa actitud en todo. Baja la mirada. Céntrate, son las normas. ¿Te acuerdas? No vale enamorarse. Sólo sois amigos. 


¿Que sección estará leyendo? ¿Deportes, Internacional, Economía? Por favor, por favor, deportes . No, deportes no, que luego discutimos y parece que nos llevemos mal. Estudiando. Estás estudiando. ¿Lo olvidabas, Noelia? Piensa en tu futuro. Quieres cambiar el mundo. ¿Y si cambio su mundo? No, tienes que dejarlo pasar. Seguro que te complica y luego acaba todo como si nada. Empieza de nuevo artículo 62 de la Ley... Si, para culo el suyo. Vale, ya. Lo vuelvo a mirar y sigo. Estudia. Formas de acabar el procedimiento administrativo. Venga terminación normal, terminación anormal. ¿Y si terminamos en su cama? ¡NOELIA! No puedes ir pensando en él... Sólo amigos, sólo amigos. Reconfórtate en el asiento. Y sigue, que administrativo no se va a estudiar sólo. ¿Y si lo estudio a él? ¿COMO? ¿Que acabo de pensar? Que vulgar parezco. Continua, venga.

 Pero míralo. Si, me sigue mirando.

13.5.12

Alzheimer







Buenas noches cariño, 

Te escribo porque me ha dicho el médico que me recuerdes donde está el azúcar. Qué no me pase con el café me ha dicho, que tampoco me conviene estar tan nerviosa. Las pastillas de la migraña se me deben de estar acabando, porque me ha dicho que le eches un vistazo a la receta.  Me ha dicho que me recuerdes que tenemos que ir al juzgado el día 15. Que cuando nos vayamos a Cuba, recuerdes apagar el gas, quitar el agua y dejarlo todo bien cerrado. Me ha dicho que me recuerdes que el rey vale 4 puntos, y el as 11. Y que ese grupo que tanto me gusta, actúan en el festival. Sólo eso.

Me ha dicho que la terapia es muy sencilla y para curarme sólo es necesario que me recuerdes no sólo las cosas, sino a mí. Y que me quieres desde aquel partido de fútbol  ¿Te acuerdas? Me ha dicho que me lo digas todos los días. Que ahora sin tantos recuerdos es más fácil volverse a enamorar. Me ha dicho que te lo recuerde, pero yo ya le dije que bueno eras tú para que olvidar  las pequeñas cosas.  De nuestras tonterías. Que tú te las guardas todas. Y se reía. Pero como te vas a olvidar de una chica que pisaba los charcos y no le gustaba tu marca de cerveza. Valencia. ¿Te acuerdas de ese viaje a Valencia? Me ha dicho que si me ves cabizbaja, me cantes nuestra canción y que la bailemos hasta desfallecer.

Y nada, solo eso, te escribía por eso, porque  me ha dicho que te diga que me perdones si mañana paso a tu lado y finjo no haberte visto nunca (porque lo finjo, siempre he querido ser actriz y tú ya sabes lo que me gusta jugar). Es todo, cariño. Que te odio y quiero por igual. Desde aquél clásico, ¿te acuerdas?

7.5.12

Aire



Y tras tomar aire, de ese que parece que te vayas a atragantar de una bocanada, vuelves a vivir. Reflexionas sobre la inmensidad del mar, lo indefensos que parecemos ante la galaxia y lo pequeño que se me hace tu cama. La pregunta esta clara. ¿Si no puedo controlar mi pequeño terremoto emocional como voy a controlar las mareas?

Ayer, lo vi claro. No puedo controlar los fotogramas que mi cerebro procesa en 4 milésimas de segundo, y que me odies por haber intentado hacerte feliz.

Lo demás, el resto de axiomas, son insignificantes. Teniendo eso claro, puedes volver a todo. Porque tú ya sabes que amar así es lo más parecido a morir. Y tú, lo necesitas todo. Vivir y morir.

 Foto medio robada de Irene Quijada Ibañez