22.7.12

Vuelo, luego sueño



El sueño de un pájaro pasa en un vuelo. Mientras pasa, yo vuelo en tu pelo. Y mientras sueño, vuelo. Pasa el tiempo. Milésima, minuto y morir. Y el tic, y el tac, y el tú. Despiertas. No hay más que luz de la mañana. Y vuelves a dormitar. Te volteas en la cama. Nervios. Te desvelas completamente. No vuelas. No sueñas.

14.7.12

Copia y pega


De pequeña, muy pequeña, me fije en aquella chica. Ojos verdes y mirada de gato. Llevaba siempre consigo un gorro azul. Por querer parecerme a ella, en ese invierno, pedí para reyes un gorro como ese y me lo pase ronroneando, a ver si por una casualidad, mi color de ojos se tornaba más claro.

Después llego la chica bajita. Era capaz de escabullirse siempre antes de entrar al colegio y mientras ella jugaba con las mariposas en el césped, a nosotros nos aturullaban con las matemáticas. Me impresiono tanto que no quise crecer ni dos centímetros más.

Empecé a escribir y me inventé a Sofía. Le encantaba fumar tabaco liado. Yo ni sabía liar, ni había fumado nunca. Para meterme en su piel, salí corriendo al estanco.

 Luego llegó la forma de andar de esa compañera de danza. Tan sensual y provocativa. O aquel día que comencé a copiar la forma de vida de Audrey Hepburn en desayunando con diamantes. O la entonación de Piolín. Siempre intento modular la voz de esa forma. O la forma de escribir de Renneé Zellweger en el diario de Brighet Jones. O la inocencia de Liv Tyler.

Y ahora llegas tú. Sueltas un "estoy enamorado de ti”. Que adoras todo mi ser, y que no podrías vivir sin mí. Cuando yo ni me conozco en todo este embrollo de copia y pega en el que me he convertido. Tú no estás enamorado de mí. Sino de todos los personajes que he copiado. Tú estas enamorado de la niña de los ojos verdes, de la escurridiza chica bajita, de la fumadora Sofía. Pero también de Piolín, de Audrey Hepburn, de la inestable Renné Zellweger y de Liv Tyler. Y tu mintiéndome diciendo que era la única.