Buenas noches cariño,
Te escribo porque me ha dicho el médico que me recuerdes donde está el
azúcar. Qué no me pase con el café me ha dicho, que tampoco me conviene estar
tan nerviosa. Las pastillas de la migraña se me deben de estar acabando, porque
me ha dicho que le eches un vistazo a la receta. Me ha dicho que me
recuerdes que tenemos que ir al juzgado el día 15. Que cuando nos vayamos a
Cuba, recuerdes apagar el gas, quitar el agua y dejarlo todo bien cerrado. Me
ha dicho que me recuerdes que el rey vale 4 puntos, y el as 11. Y que ese grupo
que tanto me gusta, actúan en el festival. Sólo eso.
Me ha dicho que la terapia es muy sencilla y para curarme sólo es necesario
que me recuerdes no sólo las cosas, sino a mí. Y que me quieres desde aquel
partido de fútbol ¿Te acuerdas? Me ha dicho que me lo digas todos los
días. Que ahora sin tantos recuerdos es más fácil volverse a enamorar. Me ha
dicho que te lo recuerde, pero yo ya le dije que bueno eras tú para que olvidar
las pequeñas cosas. De nuestras tonterías.
Que tú te las guardas todas. Y se reía. Pero como te vas a olvidar de una chica
que pisaba los charcos y no le gustaba tu marca de cerveza. Valencia. ¿Te
acuerdas de ese viaje a Valencia? Me ha dicho que si me ves cabizbaja, me
cantes nuestra canción y que la bailemos hasta desfallecer.
Y nada, solo eso, te escribía por eso, porque me ha dicho que te diga
que me perdones si mañana paso a tu lado y finjo no haberte visto nunca (porque
lo finjo, siempre he querido ser actriz y tú ya sabes lo que me gusta jugar). Es todo, cariño. Que te odio y quiero por igual. Desde aquél clásico, ¿te acuerdas?

Se me han humedecido los ojos un pelín..:$
ResponderEliminarEscribes genial, de verdad, no cambies:)
Muchas, muchas gracias de veras :)
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