21.1.12

Sin lucidez

En el fondo, seguí quedando con él por puro egoísmo. Quería ponerme al límite de todo y el estaba en el horizonte. Me rendía consciente al juego al que me sometía en beneficio propio. Me enganche, cada vez más fuerte; como el que prueba  la mejor droga tras meses rehabilitación en una clínica privada. Era un bucle, en el cual tenía cabida muchos matices, pero con los mismos putos colores de siempre. Cuando caía de nuevo, cuando me hacía daño, escribía y volvía a releerlo todo. Repasaba todos los momentos y sometía a mi mente a examen de todos los detalles de la última vez que nos vimos.

Pero yo no he querido, y a esta vez no iba a ser menos. A él lo he necesitado, como a él que más. A veces divagaba y creía que tenía un horario y una lista-como las mías- con los minutos exactos a los que se podía permitir hablarme y las tonterías que debía decir para tocarme el punto. Excepcionalmente, me podría dar el lujo de quedar conmigo. Yo, debería aceptar para seguir en el juego, para poder tener una oportunidad más.

Todo esto lo notaba en las reacciones cuando yo tomaba el control. Se molestaba, le agobiaba y podía ver como tachaba de su lista la próxima vez que nos podríamos ver por mis atrevimientos. Había días que estaba a un paso de casarme con la asquerosidad de su silencio pero le era infiel con el eco de su recuerdo.

Yo no tenía táctica ninguna. Actuaba por instinto. Ignorando las lagrimas de ayer y las sonrisas de mañana. Jugaba a ponerle nervioso, a ser bipolar, a mostrarme reacia a sus comentarios tanto como cariñosa con sus caricias. Hacía de casi todo, para que él supiera que estaba ahí. Viva. Muy viva.

Pero llego un punto que entendí que tendría que ponerle fin a todo esto. Mantenerme al margen. Mi yo interior tendría que ceder a una razón minoritaria. Porque él solo me iba a mostrar momentos de tregua y jamás paz. Que yo quería mi puto cielo rosa.

1 comentario:

  1. A todos nos pica el recuerdo, siempre hay un jodido momento que te arruina meses de abstinencia.
    Me ha encantado, de verdad:)
    Un besazo!

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