Son las 11 y cuarto con quince segundos, bueno, ya dieciséis..
El tiempo no perdona, pasa y no espera, pero yo sí; yo aguardo tu llamada una noche más, pero sólo hasta las 11 y media.
Me dijiste que llamarías a las 11 y no lo has hecho.
Perdonaré tu mentira si me llamas antes de las 11 y media; bueno, antes de las 12.
Después ya no volveré a perdonarte.
Quizá, si me llamas mañana, lo olvidaré todo y podemos volver a empezar.
Te esperaré hasta el domingo y luego seguiré con mi vida.
Él siempre llega tarde pero ella siempre espera
Esto nos pasa a todas...Y A TODOS!!!!
ResponderEliminarAsi k dejemos de hacer promesas en vano por si acaso.