Yo tenía un reino, sabes?
Mi doncella me rasgo todas mis vestiduras y mis vestidos de gala envidiosa de que nunca los utilizara junto a ti. Utilizaron mi dote como recompensa de mi lucidez al dejármela olvidada en cada rincón de tu habitación. Todos mis lores se revolucionaron y cogieron sus armas cuando escucharon los gritos de nuestros gemidos. Los herreros eran incapaces de fabricar corazas que evitaran que me acariciaras- sólo creaban varitas con las cuales me deshacía. Los consejeros profetizaron que ibas a invadir mi cama cada noche. Mi rey pacto con mi nostalgia pretendiendo que vinieras cada anochecer a redimir tus fechorías. Los sirvientes me escondían los pintalabios para evitar que besara a príncipes y me quedara con todas las ranas. La corona me pesaba por tus incoherencias, mis nostalgias y nuestros malentendidos En todas las paredes estaba puesto “y fueron felices”, pero esta vez por separado.
Pero…. cada vez que conozco a un chico lo meto en la lavadora para comprobar su nobleza y volver a aquellos tiempos. Siempre destiñen y acabo llena de azul. Ellos ahogados.

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