“Odio cuando callas, porque estás como más que ausente”
Te voy dejando, aunque cada día quiera tenerte más cerca. Escondida debajo de la cama, sin salvaciones ni sonrisas. Sabiendo de sobras la decisión que tengo que tomar. Con miedo de que si me voy, harás aún menos de lo que creo. Bésame y agradéceme que te pintara arcoíris en mis días grises. Intentar que ardas y sólo conseguir cenizas. Escucho el eco de la próxima chica con la que tonteas gritándome a mi vacío. Descifrándote, descubro una nueva forma de adiós. Saber que no cae en un saco roto, todo lo que rompo por ti. Te aseguro que me eclipsas y me desquicias, por igual.
Saber que te gusto, pero que no te vuelvo loco.
Dispare en la oscuridad de mi bosque, pero ya ves, las zorras acabaron conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario